El entrenamiento usando medición de potencia en ciclismo está prácticamente estandarizado en ciclistas/triatletas de alto nivel. Sus ventajas respecto a la monitorización de la frecuencia cardíaca están más que contrastadas. Recientemente se está introduciendo la medición de potencia en carrera usando dispositivos como Stryd, Garmin Pod o el último modelo de Polar, Polar Vantage V. La pregunta es ¿qué pasa con la natación?

Si repasamos un poco la física que vimos en el instituto, recordaremos que la potencia es el producto de la fuerza por la velocidad de desplazamiento:

P(w) = F(N) * V(m/s)

Tal y como dice Ryan Atkinson, Biomecánico Deportivo del Canadian Sport Instituye en Ontario, «desde un punto de vista técnico, la natación basada en potencia implicaría el uso de los músculos principales de los hombros, espalda, pecho y core para generar la máxima fuerza y velocidad de desplazamiento de la mano».

La potencia desarrollada por el nadador varía de forma sustancial a lo largo del ciclo de brazada. En la siguiente gráfica extraída del estudio “An Updated Protocol to Assess Arm Swimming Power in Front Crawl” (Dominguez R., Arellano R., Izquierdo M.), vemos las variaciones de la potencia intra-ciclo a lo largo de las diferentes fases de la brazada:

En diferentes momentos de la brazada aparecerán puntos muertos: en el momento de la entrada de la mano en el agua, en la transición entre el tirón (tracción) y el empuje en la fase subacuática, al rotar para respirar, … Atkinson considera especialmente útil la medición de potencia a la hora de intentar “conectar” esos puntos muertos.

¿Cómo medimos de forma fácil la potencia desarrollada por nuestros nadadores en el agua? A priori no debería ser difícil medir la velocidad de movimiento de la mano, la mayoría de los dispositivos de pulsera que utilizamos para monitorizar nuestros entrenamientos cuando nadamos cuentan con acelerómetros, por lo que obtener ese dato sería viable. El problema es como medimos la fuerza.

Recientemente ha aparecido en el mercado un dispositivo capaz de medir la fuerza que desarrolla el nadador (Perfil de Fuerza) además de la velocidad a la que se desplaza la mano dentro del agua, es el Smartpaddle de Trainesence. Pero no todo es medir la fuerza aplicada y la velocidad. Sabemos que cuando corremos no todas las componentes de la fuerza que actúa sobre el corredor contribuyen al desplazamiento horizontal del mismo. De igual manera la distribución de las componentes de fuerza durante la brazada tendrá una importancia vital en la eficiencia de la misma, por lo que la capacidad del Smartpaddle de medir fuerzas en las tres dimensiones puede ser realmente útil.

El Smartpaddle de Trainesence no es un dispositivo para “todos los públicos”. No sólo por su precio en torno a los 900 $, sino porque sólo es realmente aprovechable en nadadores con una buena técnica, donde las variaciones dimensionales de la fuerza estén limitadas.

Para aprovechar el entrenamiento de natación basado en potencia fuera del agua podemos utilizar un ergómetro como el VASA SWIMERG. Este dispositivo sería el equivalente en natación a nuestro rodillo/trainer para la bicicleta. Jack Fabian, entrenador de natación colegiado y formador de entrenadores del U.S. Open-Water National Swim considera que estos ergómetros pueden ser especialmente útiles en triatletas que tienen que mantener un 75-85% del FTP durante la natación de un Half (70.3), para ello recomienda sesiones de trabajo de nado sostenido de 20-60 minutos en el VASA, utilizando plataformas de entrenamiento como TrainerRoad o Rouvy.

El ergómetro VASA tampoco está al alcance de cualquier bolsillo, ya que supera los 2000$ en el caso de incluir medidor de potencia y transmisor/receptor ANT+. Sin embargo, sus características quizás lo hacen más adecuado para su instalación en salas de entrenamiento de clubs de natación/triatlón de alto rendimiento.

La puerta al entrenamiento de potencia en natación parece estar abierta, ahora tendremos que ver que grado de penetración en el mercado consigue y que mejoras tecnológicas aparecen en los próximos años.

Referencias:

  • Dominguez-Castells, Rocio & Izquierdo, Mikel & Arellano, Raul. (2012). An Updated Protocol to Assess Arm Swimming Power in Front Crawl. International journal of sports medicine. 34. 324-329. 10.1055/s-0032-1323721.
  • Triathlete Issue #420 – July 2019

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